viernes, 25 de marzo de 2011

CUANDO LA PALABRA SE HACE INFRUCTUOSA

      Revisando el salmo 55, podemos ver que lo que le acontecía al rey David que no difiere mucho a estos tiempos en los que estamos viviendo, coexistimos en un ambiente impregnado de violencia, temor, inseguridad, opresión, persecución, por eso David expresa lo siguiente en los versos del 6 al 8: 
 6 Y dije: !!Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría.    
 7 Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto. Selah    
 8 Me apresuraría a escapar Del viento borrascoso, de la tempestad. 
No le parece familiar el querer volar, el querer huir, y escapar desesperadamente de la situación , creo que mas de alguna vez hemos tenido pensamientos muy parecidos, "Mejor me voy", "estoy desesperado", "ya no aguanto más"... etc.  
Una paloma reacciona inmediatamente volando cuando alguien se le acerca o presiente peligro alguno, y en este caso era tal la presión en David que manifestó el deseo de dejar todo y huir para descansar. Si lee el contexto en los versos del 1 al 5, estos nos muestran lo que David estaba pasando en esos momentos.
      1 Escucha, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica.
     2 Está atento, y respóndeme; Clamo en mi oración, y me conmuevo,
     3 A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque sobre mí echaron iniquidad, 
       Y con furor me persiguen.
     4 Mi corazón está dolorido dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído.
     5 Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto.
Yo veo a David en una situación desesperada:  "Escucha.... no te escondas.... está atento... respóndeme... clamo en mi oración..." vaya si no estaba afligido porque lo que le acontecía era la cruel y amenazante voz del enemigo, opresión, iniquidad, persecución, corazón dolorido, amenazas de muerte, temor, temblor y terror.  Cualquiera de nosotros en una situación similar nos haría pensar en salidas fáciles, como huir.  Lo que veo interesante es que los verbos en los versos 6 al 8 están tiempo condicional.  
Wikipedia dice que: El condicional simple indica una acción futura e hipotética respecto a otra acción que expresa posibilidad, en este caso si alguien me diera lo necesario para escapar lo haría porque volaría, "descansaría, huiría moraría en el desierto, me apresuraría a escapar..."
Ah..., muy parecido y similar a lo que estamos viviendo hoy en día, la corrupción, el engaño, la mentira, todo tipo de iniquidad que quiere vulnerar hasta nuestra integridad.  Las motivaciones impropias de los dirigentes políticos, con falsedad y mentiras, faltando a sus promesas, burlándose de sus seguidores, las faltas a la moral, etc. de veras que dan ganas de dejarlo todo con tal de descansar, y aún más los siguientes versos hasta el 15 que manifiestan deseos y pensamientos normales pero netamente carnales,
   9 Destrúyelos, oh Señor; confunde la lengua de ellos; Porque he visto violencia y rencilla en la
     ciudad.
 10 Día y noche la rodean sobre sus muros,  E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
 11 Maldad hay en medio de ella, y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.
 12 Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me
     aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él;    
 13 Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, Mi guía, y mi familiar;
 14 Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos,Y andábamos en amistad en la casa de 
     Dios.
 15 Que la muerte les sorprenda; Desciendan vivos al Seol, Porque hay maldades en sus 
     moradas, en medio de ellos.
En tal desesperación mas de alguna vez expresamos algo similar como: "Ojalá que no prosperen que sean destruidos, que les vaya mal, de cualquiera lo hubiera esperado pero menos de una familiar, de alguien íntimo, mejor que se muera, que se vayan al infierno, porque son malos, creo que ya no se componen ni aunque volvieran a nacer...." No le parece también algo familiar, claro que sí, vaya si no lo hemos nada mas pensado, sino manifestado a través de la crítica, el chisme y hasta expresiones de odio y rencor,
Ni huir, ni tener esos deseos es lo correcto.  David en los versos 16 al 18 expresa:
 16 En cuanto a mí, a Dios clamaré;Y Jehová me salvará.
17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,Y él oirá mi voz.

18 El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos.
Me imagino que David se habrá dicho, eso quisiera hacer, me dan deseos que algo así les acontezca, pero él tomo la mejor decisión porque dice:  "En cuanto a mí, en lo que a mí me corresponde, me conviene y mejor tomo el camino correcto que es clamar a Dios".  Qué hermosa y sabia decisión, ante tal situación lo mejor es clamar a Dios, esto inspira confianza, seguridad y certeza.  
Pregunto, hemos seguido este ejemplo de David? de poner en las manos de Dios lo que nos pueda acontecer? o hemos hecho las cosas a nuestro modo, a nuestra manera, queriendo solucionar las cosas dejándo a un lado a Dios?
Oh, cuántas veces hemos sido insensatos apoyándonos en nuestra propia prudencia y ¿qué tal nos ha ido?pues no bien del todo ¿verdad?
Es necesario que volvamos a la palabra que es nuestra mejor guía, porque nos traerá siempre lo mejor para nosotros, aunque tardemos tiempo en entender la manera como Dios obra.  
Cuando hacemos las cosas por nuestras propias fuerzas, estamos cayendo en el afán.  Encontré una definición que nos puede aclarar: "El afán condenado en la Biblia es la ansiedad que resulta cuando no podemos controlar una situación.  Si estamos en control, no nos afanamos, pero cuando perdemos el control, nos  
llenamos de temor, de ira, y de ansiedad. Este es el afán que nos atormenta, roba nuestra paz, y produce trastornos dentro de la familia. "
El afán tiene consecuencias que afectan negativamente a todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo y también en nuestras relaciones con los demás. 

Entre las consecuencias físicas están: 
Dolores de cabeza, problemas gástricos, presión alta, problemas cardíacos, dolores musculares, trastornos
con relación al sueño, cansancio.

Entre las consecuencias emocionales están entre algunas:
Estrés, la depresión, ira, mal genio, temor, angustia. 

Consecuencias sociales: 
El afanado muchas veces trata de dominar a otras personas o manipularlas para aliviar su estrés. Lo hace por
medio de la ira, la auto compasión, la queja, y/o la crítica.  El afanado sufre rechazo por su misma manera de 
ser, y esto multiplica su ansiedad y se vuelve a repetir el mismo cuadro.

Y las consecuencias espirituales:
Dudas del amor y del poder de Dios, se siente lejos de Dios, y hay un desgano espiritual.

Vemos que el afán tiene consecuencias, y algunas graves porque realmente el afán es pecado.  Así es,  porque cuando nos apoyamos en nuestra propia prudencia, en lo que consideramos que es correcto, conveniente y adecuado, dejamos de creerle a Dios, a confiar en él y hasta cierto punto caemos en idolatría (en este caso el ídolo soy Yo), porque creemos más en lo que "podemos" que en lo que Dios puede.   Además el Afán ahoga la Palabra, es decir que aunque escuchemos una bonita "palabra", un buen mensaje, pero dejamos que el afán tome control de nuestras vidas, esa palabra aunque haya sido preciosa, aunque haya sido reveladora, al darle espacio al afán en nuestra vidas, esta ahoga la palabra y la hace infructuosa, totalmente contrario a creerla,  esperar en él, porque si confiamos en Dios, Él hará.
Jesús enseña Mateo capítulo 6:
   28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
    29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
    30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más  a vosotros, hombres de poca fe?

El verso (28) habla del afán, y en el (30) concluye diciendo "Hombres de poca fé", entiendo con esto que el afán nos lleva a no creerle a Dios y de otra manera no agradamos a Dios, porque "sin fe, es imposible agradar a Dios".
Y en la parábola del sembrador, el afán de este siglo, engaño de las riquezas, las codicias de otras cosas, los placeres de la vida ahogan la palabra y la hacen infructuosa, o sea que no produce.

Mateo 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Marcos 4: 18-19 Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra,  19 pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Lucas 8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.
Además de ahogar la palabra y hacerla infructuosa, también nos puede llegar a cegar y no darnos cuenta de la realidad por ejemplo con Marta la hermana de María y de Lázaro.
LUCAS 10:38
  38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.    
  39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
  40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
  41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
  42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Si ha visto detenidamente el verso 40, yo lo entiendo así:
Antes déjeme hacerle esta pregunta:  ¿Usted le reclamaría a alguien que le visita? y además, ¿le daría órdenes?  ¿Le hablaría de manera imperativa?
Marta no solo estaba afanada, sino también turbada (verso 41), observe que estaba tan turbada que ni siquiera se dió cuenta ¿quién era el que las visitaba?.  Pienso que usted no haría cosa semejante, ni trataría así a una visita, y mucho menos si es el Señor, y como dirían popularmente "a Marta se le fué la onda".  
Ve lo que puede hacer el afán y cómo nos puede afectar perjudicialmente, es tan poderosa que si le damos lugar, ahoga la palabra, la hace infructuosa y produce desinterés por la misma.
En los últimos días he encontrado varios artículos sobre el tema: "Por qué no hay saqueos en Japón" refiriéndose al comportamiento de los japoneses después del terremoto, tsunami, y debacle bursátil, dan a entender que a pesar de lo sucedido y de la escasez de alimentos, su paciencia en esperar y no desesperarse, obedecen a sus principios del bienestar grupal.  Su comportamiento es digno de imitar, porque no se afanan, "no se cuelan" (infiltrarse en una fila para aventajar a los demás) porque dicen: "Si yo necesito o yo tengo hambre, igualmente los demás también necesitan y tiene hambre..." Para ellos da igual quien recibe antes sin preocuparse, porque aunque sea el último en la fila igualmente voy a recibir.  En otras palabras su actitud ante tal vicisitud me da a entender que se sienten seguros que pudieran decir..."Yo creo y confío en el emperador, tengo la certeza que va a cumplir, que no me va a abandonar"
Entonces surge otra pregunta: Si los japoneses tienen tal confianza en su Emperador (un ser humano como cualquier otro) ¿Cómo no vamos a confiar en Dios, creador de todas las cosas?.  Sé y he podido experimentar lo difícil que es no traspasar esa línea fronteriza tan delgada entre lo necesario y el afán, porque con  facilidad la traspasamos.

Qué hacer con el afán?
Filipenses 4:6 y 7
 6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
  7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
1. Reconocer que el Afán es pecado.
2. Encomendar a Dios el problema.Oración y ruego.
3. Exponer nuestros temores, ansiedad.
4. Creer y darle gracias a Dios por los resultados, exponiendo seguridad y confianza en el amor, en el poder  
     y la sabiduría de Dios.
Como resultado:
1. El resultado de entregar la ansiedad a Dios es paz sobrenatural.
2. La paz de Dios guarda nuestras emociones turbadas (el corazón).
3. La paz de Dios guarda nuestros pensamientos inquietos.

¿Cuál es tu necesidad? ¿De qué clase es?   Familiar, financiera, sentimental, material, salud...

Finalmente veamos en el Salmo 37
  1 No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
 2 Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.
 3 Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
 4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.
 6 Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.
 7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.
 8 Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.

"Debemos dejar el afán y descansar en Él."
Deléitate ----------> te concederá las peticiones
Encomienda y confía -------->Él hará
Exhibirá tu justicia -----> como la luz
y tu derecho -----> como el mediodía

Muchas bendiciones.


Notas consultadas

DEL AFAN A LA CONFIANZA  Por Susan Seiferling http://obrerofiel.s3.amazonaws.com/estudio%20biblico/pdf/del%20afan%20a%20la%20confianza.pdf

Reina Valera 1960 http://www.biblegateway.com  





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